La pregunta
Cuando empiezas a invertir, tus aportaciones hacen casi todo el trabajo.
Supongamos que empiezas con 10.000 € e inviertes 500 € cada mes. En un año añades tú mismo 6000 €. Si la cartera rindiera un 7 % ese año, los 10.000 € generarían unos 700 € de crecimiento, sin tener en cuenta todavía en qué momento se hacen las aportaciones mensuales.
En esa fase, que ahorres 400 €, 500 € o 600 € al mes importa mucho más que una pequeña diferencia de rentabilidad.
Eso cambia a medida que la cartera crece. Llega un momento en que lo que la cartera puede ganar o perder en un año supera lo que aportas. Merece la pena conocer ese punto de cruce, pero lleva a una pregunta más útil: ¿a partir de cuándo ya no necesitas seguir aportando el máximo, y qué podría hacer ese dinero en su lugar?
¿Cuándo iguala el crecimiento esperado a tus aportaciones?
Una aproximación sencilla es:
- es el valor de la cartera en el que ambos se igualan;
- es lo que aportas cada año;
- es la rentabilidad anual supuesta, en forma decimal (7 % es 0,07).
Si aportas 500 € al mes:
Suponiendo una rentabilidad anual del 7 %:
Así que, en torno a los 86.000 €, una rentabilidad del 7 % equivale aproximadamente a 6000 €: lo mismo que un año entero de aportaciones de 500 € al mes.
Es solo una aproximación. Los mercados no rinden un 7 % todos los años, y las aportaciones hechas a lo largo del año también tienen tiempo de crecer. La cifra de 85.700 € no es un umbral especial; solo da una idea de dónde se sitúa el cruce con estas hipótesis.
- Aportaciones
- Crecimiento esperado al 7 %
Las aportaciones son de 500 € al mes, o 6000 € al año. El crecimiento esperado es el 7 % del valor de la cartera, sin tener en cuenta en qué momento del año se hacen las aportaciones: una media, no una previsión para un año concreto.
| Valor de la cartera | Aportaciones | Crecimiento esperado al 7 % |
|---|---|---|
| 0 € | 6000 € | 0 € |
| 25.000 € | 6000 € | 1750 € |
| 50.000 € | 6000 € | 3500 € |
| 85.700 € | 6000 € | 6000 € |
| 100.000 € | 6000 € | 7000 € |
| 150.000 € | 6000 € | 10.500 € |
| 200.000 € | 6000 € | 14.000 € |
Por debajo de 85.700 €, un año de ahorro añade más que un año de crecimiento esperado. Por encima, el crecimiento esperado es mayor, y la diferencia aumenta a medida que crece la cartera.
¿Significa el cruce que puedes dejar de aportar?
Una vez superado el cruce, una reacción natural es:
Si mi cartera ya crece cada año más de lo que aporto, ¿por qué seguir metiendo 500 € al mes en ella en lugar de usar ese dinero ahora?
Es una pregunta razonable. Pero alcanzar el cruce no significa automáticamente que puedas dejar de aportar. Una cartera de 86.000 € podría generar 6000 € en un año medio del 7 %, pero que eso sea suficiente depende de para qué estés construyendo la cartera.
El hito más útil llega después: el momento en que la cartera que ya tienes basta para alcanzar tu objetivo sin necesitar todas tus aportaciones futuras. Eso depende de tu edad, tu objetivo, tus gastos, tu cartera actual y las rentabilidades que supongas.
El cruce
El crecimiento anual esperado pasa a ser similar a lo que añades cada año, en . Es un hito matemático interesante, y explica por qué los movimientos del mercado empiezan a dominar el gráfico de tu cartera.
Las aportaciones se vuelven opcionales
La cartera que ya tienes podría alcanzar tu objetivo sin todas tus aportaciones futuras. Este es el hito que de verdad puede cambiar una decisión.
El primero puede llegar mucho antes que el segundo, así que el cruce por sí solo no es motivo para dejar de aportar.
Cuando la cartera se mueve más de lo que añades
La pregunta es más difícil de ignorar a medida que la cartera crece. Con 300.000 €, una variación del 5 % en su valor es:
Un movimiento del 5 % equivale a dos años y medio de aportaciones de 500 € al mes. Si la cartera se mueve tanto mientras tú añades 6000 €, es razonable preguntarse si esos 6000 € siguen teniendo que ir todos a este objetivo concreto.
La respuesta depende de tu objetivo y de tus circunstancias, no del tamaño del movimiento. Que la cartera final sea lo más grande posible no es automáticamente el objetivo; el objetivo es llegar al futuro que estás planificando.
Lo que la comparación oculta es que dejar de aportar tiene un coste a largo plazo. Los 500 € que inviertes hoy pasan a formar parte de la cartera y pueden, a su vez, crecer con interés compuesto durante años. Con una hipotética rentabilidad anual constante del 7 %:
- es el valor futuro;
- es la cantidad invertida hoy;
- es la rentabilidad anual;
- es el número de años.
Una aportación de 500 € que se mantenga invertida durante 20 años se convertiría aproximadamente en:
Una aportación de 500 € puede valer, por tanto, mucho más de 500 € cuando por fin la uses. La cantidad exacta dependerá de las rentabilidades que haya por el camino.
En los ejemplos de este artículo, las aportaciones se hacen al final de cada mes y la rentabilidad anual del 7 % se convierte en el tipo mensual equivalente.
¿Qué pasa si dejas de aportar?
Ese coste se puede medir. Parte de 100.000 € invertidos hoy, supón la misma rentabilidad anual del 7 % durante los próximos 25 años y compara tres opciones:
- Seguir aportando: 500 € al mes durante los 25 años.
- Parar a los 10 años: 500 € al mes durante los primeros 10 años y, después, nada.
- Parar ahora: ninguna aportación más.
El punto de partida es idéntico. Las distancias entre las líneas son el efecto de seguir aportando, incluido el crecimiento que generan esas aportaciones posteriores.
- Seguir aportando
- Parar a los 10 años
- Parar ahora
Las tres parten de 100.000 €. Las aportaciones son de 500 € al mes, hechas al final de cada mes, y todos los escenarios suponen un 7 % anual constante. En la práctica, las rentabilidades varían; estas líneas son suaves solo porque la hipótesis lo es.
| Año | Seguir aportando | Parar a los 10 años | Parar ahora |
|---|---|---|---|
| 0 | 100.000 € | 100.000 € | 100.000 € |
| 5 | 175.900 € | 175.900 € | 140.300 € |
| 10 | 282.200 € | 282.200 € | 196.700 € |
| 15 | 431.500 € | 395.900 € | 275.900 € |
| 20 | 640.700 € | 555.200 € | 387.000 € |
| 25 | 934.300 € | 778.700 € | 542.700 € |
Seguir aportando los 25 años termina 391.500 € por encima de parar ahora. Parar a los 10 años, el 40 % de los meses, sigue generando el 60 % de esa diferencia: las primeras aportaciones son las que más tiempo tienen para crecer con interés compuesto.
El gráfico muestra lo que cuesta dejar de aportar. No muestra si ese coste importa: eso depende de si la línea más baja sigue alcanzando el objetivo que estás planificando.
¿Cuándo podrías dejar de aportar y seguir bien encaminado?
Es el segundo hito del que hablábamos antes, y el cálculo que hay detrás del Coast FIRE.
Supongamos que quieres una cartera de 600.000 € en dinero de hoy dentro de 20 años. En lugar de preguntarte cuánto necesitas aportar, hazte otra pregunta:
¿Cuánto necesitaría tener invertido hoy para que la cartera llegara a 600.000 € sin ninguna aportación más?
La respuesta es el valor actual del objetivo:
- es la cantidad necesaria hoy;
- es el objetivo futuro;
- es la rentabilidad anual real supuesta, descontada la inflación, porque el objetivo está en dinero de hoy;
- es el número de años que quedan.
Con un objetivo de 600.000 €, 20 años y una rentabilidad real del 5 %:
Con esas hipótesis, unos 226.000 € hoy podrían crecer hasta 600.000 € en 20 años sin más aportaciones.
Eso no significa que 226.000 € garanticen el objetivo. El cálculo supone una rentabilidad que no se dará limpiamente todos los años, y una rentabilidad más baja cambia bastante la respuesta:
| Rentabilidad real anual | Necesario hoy | Parte del objetivo |
|---|---|---|
| 3 % | 332.000 € | 55 % |
| 4 % | 274.000 € | 46 % |
| 5 %Ejemplo | 226.000 € | 38 % |
| 6 % | 187.000 € | 31 % |
Valor actual con una rentabilidad real constante cada año. Sin aportaciones, comisiones ni impuestos.
Entre una hipótesis del 3 % y una del 6 %, la respuesta cambia en 145.000 €. El resultado es una consecuencia de la hipótesis, no una regla fija.
¿Qué cambia cuando ya no necesitas aportar el máximo?
Llegar a este punto puede cambiar lo que haces con los nuevos ingresos. Si tu cartera actual ya va camino del futuro que quieres, no todo euro adicional tiene por qué invertirse.
Podrías decidir:
- gastar más hoy;
- reducir tu jornada laboral;
- aceptar un trabajo peor pagado que prefieras;
- hacer una pausa en tu carrera profesional;
- destinar dinero a una vivienda, a viajar o a otro objetivo;
- seguir aportando y adelantar la fecha del objetivo;
- seguir aportando para dar más margen al plan.
Ninguna de estas opciones es automáticamente la correcta. Lo importante es que seguir aportando el máximo a la cartera pasa a ser una elección y no una exigencia del plan original.
Construir una cartera puede darte, por tanto, más opciones antes de la jubilación, no solo cuando por fin llegues a ella.
Entonces, ¿cuándo hace tu cartera el trabajo pesado?
Con estas hipótesis, el crecimiento esperado supera unas aportaciones de 500 € al mes en torno a los 86.000 €. Pero ese cruce no te dice cuándo dejar de aportar.
La pregunta más útil es si todavía necesitas esas aportaciones para llegar al futuro que estás planificando. Si con el tiempo la respuesta pasa a ser que no, ese dinero puede empezar a hacer otra cosa, incluso mejorar tu vida antes de la jubilación.